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Sauna
El sauna es una técnica ancestral que proviene de Escandinavia y ampliamente se desarrolló asociando el lado social con una función corporal de bienestar. El sauna reúne en un marco encerrado, el cual es un ambiente de madera típico de los primeros "chalés" nórdicos a las personas que comparten un momento de descanso en una atmósfera a alta temperatura (idealmente entre 80 y 90 °).
La sesión en el sauna no debe exceder el tiempo aproximadamente de 20 minutos y es contraindicada a las personas susceptibles de problemas cardíacos.
La sudación en el sauna es benéfica para el tono de la piel, elimina las toxinas que se escapan por los poros de la piel, es también buena para los bronquios. La atmósfera del sauna es impregnada de aceites esenciales que penetran por el proceso respiratorio y cumplen los bronquios.
Resumándose fuertemente, además de las toxinas, las celulas muertas se desprenden de la piel. A este título es bueno frotarse enérgicamente al fin de la sesión, así el sauna, además de ser un agradable momento de bienestar, también es un medio eficaz para la regeneración de la piel.
Después de la sesión del sauna, benefico de frotarse el cuerpo con hielo o de sumirse en un baño de agua helada. Los primeros segundos son un poco duros pero la acción benéfica de este tratamiento es excelente para la circulación de la sangre y da un renadío tonificante de energía.
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