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Aromaterapia
La aromaterapia es una forma de terapia antigua que data de 5000 años antes de Cristo, utilizada por numerosas civilizaciones. Las virtudes de los aceites esenciales y de las resinas eran ya conocidas por los egipcios que las utilizaban en el curso de las ceremonias y rituales, para tratar enfermedades, para los cuidados cosméticos y para embalsamar las momias.
En China y en la India, las virtudes terapéuticas de las esencias aromáticas vegetales fueron también conocidas desde el alba de los tiempos. Las civilizaciones siguientes, en particular griegos y los romanos, se profundizaron en los conocimientos sobre las plantas aromáticas y su modo de utilización.
Los aceites esenciales tienen propiedades muy diversas y es importante conocer los componentes bioquímicos de un aceite esencial antes de utilizarlo. En efecto, cada aceite pertenece a una o varias categorías y puede tener efectos secundarios muy fuerte. Es pues indispensable conocer estos efectos antes de la utilización de un aceite.
Aceites esenciales y olorosos son extraídos de vegetales. Los llamamos también "esencia" o "esencia aromática" o "aceite volátil". Podemos resumir diciendo que son super concentrados de plantas.
Hay que distinguirlos de aceites vegetales grasos, no volátiles (por ejemplo: aceite de oliva, de semilla de uva) que, contrariamente a los aceites esenciales, dejan siempre manchas de grasa sobre el papel. Son volátiles, no se disuelven en el agua sino en el alcohol no alcanforado, en los aceites vegetales, la sal marina, el fludol, la cera, el vinagre, la leche o en la crema.
Los aceites esenciales son frecuentes en el reino vegetal; solo muy pocas plantas son totalmente privadas de estos.
La inmensa mayoría de los aceites esenciales son producidos por destilación al vapor de agua, pero existen también otros métodos de producciones: la expresión a frío, la extracción o el enfleurage.
Los aceites esenciales son extraidos de diferentes partes de la planta: de las flores, los frutos, las semillas, las hojas, los rizomas y la madera. A veces también de los tallos y la corteza.
¿Cómo los aceites esenciales actúan?
Efecto tranquilizador y relajante Existen 3 maneras principales de utilizar los aceites esenciales, de allí la aromaterapia: pueden ser absorvidos por vía atmosférica, cutánea u oral. Según la composición bioquímica y las aplicaciones terapéuticas de cada aceite esencial, es posible determinar los medios ideales de absorción y los que deben ser evitados, pues es necesario que la utilización sea supervisada por una persona experta.
Una sesión de aromaterapia puede aportar un alivio rápido a los dolores pasajeros así como el bienestar intenso debido al efecto combinado entre la sustancia que penetra los tejidos y un masaje relajante.
Antiséptico Gracias a su posibilidad de penetrar en la membrana celular y de influir sobre el metabolismo de los microorganismos (bacterias, hongos). Todos los aceites esenciales poseen, hasta cierto punto, propiedades antisépticas, incluso antibióticas. Por consiguiente, destruyen los microorganismos o por lo menos, evitan su crecimiento. El hombre siempre utilizó estas propiedades: por ejemplo, en otros tiempos, una de las razones para difundir incienso en las iglesias era evitar la propagación de las epidemias.
Encontramos entre los antisépticos más fuertes los fenoles monoterpenicos (atención en las numerosas contraindicaciones). ajedrea de las montañas, el tomillo a carvacrol, el tomillo a timol, orégano ; o el sesquiterpenols, que se preferirá para los niños : teatree, cilantro, palmarosa, etc.. pero quienes tienen una acción más moderada. El esters (lavanda verdadera, geranio, bergamota) son muy antimicoticos : Matan los hongos. Los hidrocarburos monoterpenicos (cítricos, coníferas) son particularmente indicados para la desinfección atmosferica.
La eficacia de los aceites esenciales depende de su composición y puede variarle muchísimo de un aceite a otro. Los aceites a base de fenol tienen un espectro ancho de acción, mientras que otros actuarán más específicamente de una bacteria a otra. La combinación de varios aceites esenciales permite ampliar el campo de acción.
El tratamiento por los aceites esenciales es muy bien indicado para las infecciones siguientes: bronquitis, resfriados, enfriamientos, anginas, sinusitis, otitis, cistitis, candidiose, infeccion intestinal, dermatitis.
Los aceites esenciales tienen en general un efecto positivo sobre las enfermedades virales. Los aceites más eficaces son los hidrocarburos, los alcohols, aldéhydes y oxida monoterpenicos.
En particular los gérmenes del herpes, de la gripe y del resfriado pueden ser combatidos con éxito (limón, pino, lavanda verdadera, teatree, ravensare aromatica, eucalipto radiata, eucalipto citriodora, niaouli, toronjil, litsée).
Antiflamatorio El monoterpenicos aldéhydes (eucalipto citriodora, citronelle, toronjil, verveine oloroso, litsée) y los sesquiterpenols (manzanilla azul, achillée, ylang-ylang, bebe de cedro, myrrhe, madera de sándalo, pachulí) tienen un efecto antiflamatorio.
Regenerador celular, cicatrizante Cétones monoterpenicos (salvia oficinal, romero a verbénon, lavanda aspic) estimulan el crecimiento de las celulas y de los tejidos y favorecen así la cicatrización y la regeneración de la piel. Sesquiterpenic cetones (cedar, vetiver) son mucho mejor tolerados pero tienen efectos menos pronunciados. No obstante son muy eficaces.
Mucolitico Otra propiedad del cétones monoterpenico y del cétones sesquiterpenico es la posibilidad de facilitar la licuefacción de las claras (secreción pulmonar). El lactones sesquiterpenicos tienen el mismo efecto (laurel noble, myrte).
Expectorante Los óxidos monoterpenicos (cajeput, niaouli, eucalipto radiata, ravensare aromático) facilitan la expectoración de la mucosidad fuera de los pulmones. Utilizados a dosis débil, dan un éxito máximo.
Spasmolitico, equilibrante Esters monoterpenicos (salvia sclarée, manzanilla romana, lavanda verdadera, geranio, petitgrain, bergamota) tienen un efecto relajante y equilibrante. Actúan al nivel del sistema nervioso central, en las situaciones de estrés psíquico o en los síntomas premenstruales, ayudando a eliminar las tensiones. Los etheres (anís, hinojo, estragón, albahaca) influyen sobre todo sobre el sistema nervioso autónomo y tienen una acción spasmolytica sobre los órganos de la digestión.
Tranquilizante (sedativo), relajante Los aceites esenciales en fuerte contenido ello aldéhydes (toronjil, eucalipto citriodora, verveine oloroso, citronelle, litsée) o ello sesquiterpenes (manzanilla azul, ylang..) Tienen un efecto en general tranquilizador y relajante cuando son muy diluidos.
Antialérgico Sesquiterpenos (manzanilla azul, madera de cedro, pachulí, incienso) tienen un efecto antialérgico pronunciado.
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