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Cromoterapia
La cromoterapia es una técnica reciente de cuidados que utiliza las propiedades de los colores y de la luz y orienta sus beneficios tanto para el cuerpo como para el bienestar global del ser. La cromoterapia se asocia en general con otros tratamientos globales como los masajes, la relajación, la meditación y los cuidados del cuerpo aportando una tecla suplementaria que concierne al entorno directo. Una atmósfera descansada y tranquilizadora es un componente esencial para el proceso de bienestar, es por ello que, la chromoterapia aporta una dimensión benéfica esencial. Sabemos desde hace tiempo que los colores tienen una alta influencia sobre nuestro humor, desempeñan un papel no despreciable sobre nuestras emociones y pueden hacernos más creativos, más optimistas, o al contrario más pesismistas. El color es la vida, nosotros no podríamos imaginar un mundo sin colores. Nos emocionamos delante de la belleza de un parque verdoso, de una laguna color turquesa, de una puesta del sol enrojecida, del cielo azul, de una alba diáfana... La belleza de los colores ejerce nuestro ojo e influye nuestro psiquismo de manera indirecta, pero determinante. DEFINICIÓN DE LA CROMOTERAPIA La luz que, lo sabemos, es una energía, puede ser descompuesta en varios colores. Esta energía tiene una acción positiva o negativa sobre el cuerpo y la enfermedad es también una resultante de un desequilibrio energético. La cromoterapia interviene eficazmente deponiendo sobre el cuerpo de los colores que difunde la energía de la que éste es privado. Parecería que ciertos colores tuvieran una acción particular sobre ciertos órganos del cuerpo. Las disfunciones de estos órganos pueden ser tratadas, entre otras cosas, por la cromoterapia.
POCA HISTORIA En la antigüedad ya se conocía la cromoterapia, los griegos así como también los egipcios construyeron templos de colores y de luz. Estos últimos también desempeñaron un papel importante en los ritos religiosos. De igual forma, los chinos así como los indios incluyeron el color en la práctica de su medicina, práctica que, por otra parte, todavía forma parte de la medicina ayurvedica. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, Europa y los Estados Unidos se interesaron por la utilización de la cromoterapia para un uso terapéutico. Es en 1933 se pudo gozar de conocimientos en el subjecto de un sabio de India. En efecto, Dinshah Ghadiali publicaba en aquel año una obra muy documentada bajo el título: "The spectro chrometry encyclopedia". En 1878 ya, el doctor Babbitt tenía publicado un libro titulado: " The principles of light and color ". En los años 30, en los Estados Unidos, el doctor Harry Riley Spitler ponía a punto un método denominado " terapia sintonica " que tenía la propiedad de provocar cambios verdaderos entre los pacientes, tanto del punto de vista físico como psicológico. El método consistía simplemente en cambiar el color de la luz en el cual los pacientes en cuestión apoyaban su mirada y su atención. Todavía hoy, en los Estados Unidos, los numerosos prácticos facultativos se interesan de cerca por la cromoterapia, aunque sus métodos sean diversificados. En Europa, la cromoterapia es bien conocida, aunque su desarrollo es un poco más tímido que a los EUA. En nuestros días, la cromoterapia ocupa un sitio de elección en la larga lista de las medicinas dulces.
¿Cómo la cromoterapia se aplica ? La cromoterapia es un método de armonización y de ayuda a la curación natural y de bienestar por los colores. Los colores corresponden a vibraciones que tienen velocidades, longitudes de onda y ritmos diferentes. Ejercen una influencia física, psíquica y emocional de la que no somos generalmente conscientes y permiten a nuestra energía vital alcanzar un estado de equilibrio. La cromoterapia y la helioterapia (terapia por los rayos de sol) desempeñaron un papel importante en las medicinas tradicionales de la India, de China y de Grecia. Ciertos colores tales como el rojo, naranja y el amarillo son astringentes. El azul ayuda a la expresión exterior mientras que el rojo permite "centrarse". Ciertos colores tales como el rojo y naranja elevan la temperatura de un cuarto, son llamados colores calientes. Otros como el azul, el índigo, el gris o turquesa son unos colores fríos. Podemos utilizar los colores en nuestro entorno diario: ropas, joyas, colgaduras, tapicerías, baños de luz filtrada, lámparas coloreadas y así crearse un universo estimulante y armonioso propicio al bienestar. |